Lorrain d’Ónice, Madrid

Fotografía Lorrain d’Ónice

El look navy o marinero es un estilo que vuelve a nuestros armarios cada año, especialmente en verano, llegando a ser considerado un verdadero clásico. Su origen se encuentra en el uniforme de la armada inglesa que, a finales del siglo XIX, en el contexto de las guerras napoleónicas, adoptó los tonos de azul y blanco como signo de distinción de los demás grupos militantes. Sin embargo, no fue regularizado hasta un siglo después, cuando fue aprobado en todo el mundo occidental.


A principios del siglo XX, personalidades del cine como Gene Kelly, Frank Sinatra y Fred Astaire, se encargaron de revitalizar el estilo marino en los musicales de Broadway, dando origen al carismático personaje del marinero humilde y aventurero, presente en clásicos como Un día en Nueva York (1949), Levando anclas (1945) y Corazón de marino (1929). De esta manera, esta profesión se puso de moda: las chicas andaban locas por ellos y hasta querían ser como ellos. De pronto, entre las tendencia femeninas, surgió el estilo navy, difundido por la famosas estrellas como Ginger Rogers en Sigamos la flota (1936)

En la actualidad, lo que prevalece es, no tanto el look marinero original, sino más bien lo que surgió a consecuencia de esta cultura popular, conectada a las tendencias retro. Por este motivo, no hay que dudar a la hora de combinarlo con unos típicos zapatos bicolores estilo años 20 y, por supuesto, no hay que olvidar el típico sombrerito de fieltro, que siempre aporta un toque especial.

Es una combinación que sirve tanto para ocasiones formales como para un simple paseo junto al mar. Lo importante es que sigue siendo un look que, definitivamente, nunca falla.