Lora Grigorova, Madrid

Fotografía Lora Grigorova

 

Por más irónico que suene, yo siempre había sentido curiosidad por vestir a un hombre. Me parecía de lo más difícil que existe ya que, en las tiendas de ropa, jamás me he logrado orientar en la sección de moda masculina: un territorio caótico de colores sobrios y, en la mayoría de los casos, lisos; algún que otro traje ocasional y accesorios de naturaleza puntual. Así pues, cuando por fin se me presentó la ocasión, me sorprendió la flexibilidad que se puede tener a la hora de manejar el vestuario masculino.

Un modelo y un ropero de otro hombre fue todo lo que necesité para realizar el experimento. También fue una gran influencia la cultura popular, a la que todos estamos expuestos: aquellas imágenes y aquello estereotipos que ya hace parte, de manera inconsciente, de nuestro imaginario y de nuestros ideales. Lo demás fue producto de la pura suerte: de las cosas que suceden en la calle y que se nos cruzaron por el camino.Me queda agradecerle la amabilidad y accesibilidad a mi modelo, Miguel, que ayudó a que la sesión se volviera en un “happening” muy divertido. Les presento a continuación el resultado de mi experimento y algunas conclusiones que saqué a base del estudio detallado de las fotografías. Por supuesto, quedo abierta a cualquier crítica, sea ella positiva o negativa, pero que siempre sea constructiva.
(Look elegant y fresco, perfecto para el verano. En chaleco nunca queda mal y es una pieza bastante confortable)
(El look Años 20 es de lo más elegante que existe. Combinado con una zapatillas deportivas le da un toque más actual y menos casual)
(Una camisa de color proporciona un toque más relajado al look. Además, el bolso de piel es el accesorio perfecto que queda bien con todo.)
(La camisa de cuadros queda bien con todo y rompe con la uniformidad típica de la ropa masculina)