Alberto Sibaja, Madrid

Fotografía Maxim Ballesteros

Por décadas los tacones de daga “Stiletto heels” han sido establecidos culturalmente como una exageración de la sexualidad femenina, el fotógrafo Maxime Ballesteros explora la condición humana a través de su serie fotográfica “les absents” los ausentes.

Fotografías que juegan con la etimología mortal capturan piernas femeninas y alargadas, que visualmente al parecer son imágenes casuales para saber cómo son en realidad estas personas. Por ejemplo encontrándose dentro o fuera del portaequipajes de un coche, o atravesándose algo en el ojo. Su mórbida fascinación reduce la humanidad alcanzando instintos básicos que exploran una experiencia compartida del mundo alrededor de nosotros.

“Los tacones de daga son un arma dolorosa y elegante como un tesoro”. Señala el fotógrafo Ballesteros. “Son accesorios que se apoderan, tal vez de maneras,aspectos  y de elementos prohibitivos. Si no puedes correr, tu tienes que usar tu mente para apoderarte y controlarte contigo mismo”.  Comenta Ballesteros

El fotógrafo que se crió con su madre y su hermana, y señala que gracias a esto alcanzó su fascinación del poder femenino. “El cineasta Truffaut dijo que, las piernas de las mujeres son compases que deambulan en el globo terráqueo en todas las direcciones dando su balance y armonía” apunta Ballesteros “Tengo un montón de fascinación y admiración de este estilo de feminidad desde que tengo conciencia”.

Ballesteros empleó lápidas mortuorias y restos de coches como lugares fantásticos. “La  mortalidad nos define” explica Ballesteros “es la cosa más importante que todos tenemos en común, cada paso que damos todos los días de nuestra vida es muy cercano de todo esto”.

El fotógrafo le da a sus imágenes una proyección personal. “Siento que todas estas imágenes en realidad son una forma de autorretrato personal aunque de todas maneras yo mismo sienta y me sienta raro en ese encuadre”, Afirma Maxime Ballesteros.

De esta manera, el fotógrafo cre que la alienación nos hace similares a todos más que cualquier otra cosa, “El título del libro se refiere a la sensación de soledad que se siente en sus fotografías y palabras a través de sus páginas; algo que pienso que todos tenemos en común” señala. Esta es una historia de amor con el mundo y sus habitantes; un mundo de 14 billones de ojos que atestiguan su existencia y siete billones de pares de ojos de armas humanas que se abrazan; y todavía nos sentimos y somos especies solitarias.