Yourbanclash, Madrid

Año tras año, muchas familias alrededor del mundo se reúnen para la tradicional cena navideña, la cual muchas veces llega a terminar en un atracón que revoluciona el buen funcionamiento de nuestro organismo durante días y también en una verdadera desilusión, cuando la mesa se transforma en el escenario de la una auténtica guerra civil. El impulsor de dicho conflicto suele ser un personaje gruñón y mal-encarado que odia la navidad y las reuniones familiares, y que puede venir en la persona de tu tío, tu padre, tu hermano, etc. Dicha figura es mundialmente reconocida como el Grinch.

Según la definición del Diccionario Merriam-Webster, el Grinch es “Un individuo desagradable que estropea la diversión y el disfrute de los demás” y es un término creado por el aclamado escritor estadounidense conocido como Dr. Seuss, quien explicó que un 26 de diciembre de 1956 se vió en el espejo mientras se cepillaba los dientes y se dió cuenta lo cual grinch él era, por eso empezó a escribir sobre ese personaje que es su alter-ego y que tiene 56 años, la edad que tenía el autor en ese entonces, siendo el resultado el relato corto “Cómo el Grinch se robó la Navidad” publicado en 1957.

El término Grinch viene de la palabra francesa grincheoux que significa “cascarrabias” y es caracterizado como una criatura peluda de color verde disfrazada de Santa Claus que va acompañado de su perro Max. Al Grinch le irrita la felicidad de los demás y se dedica a irrumpir en las casas de la gente para arruinar sus decoraciones navideñas y robarse los regalos.

El personaje del Grinch fue un éxito total, como suele ocurrir con la mayoría de los antagonistas, y pronto, en 1966, salió como personaje animado en la serie televisiva homónima creada por Charles M. Jones en la que figuraba el conocido tema musical “You’re a Mean One, Mr. Grinch”, con la voz del aclamado actor británico Boris Karloff, conocido por ser el clásico monstruo de Frankenstein.

Hoy en día, el Grinch ya es una figura que hace parte de la Navidad y sus representaciones en el cine y la televisión son múltiples. La popularidad del personaje se puede explicar por su parecido a muchas personas que por una razón u otra odian la navidad, sea porque las reuniones familiares los agobian, por los gastos excesivos que presupone esta época, o por la simple razón de que no les gustan los atracones navideños. Cualquiera de estas razones es válida, por eso más vale preguntarse qué tan Grinch es uno.