Betto Sibaja, Madrid

Entramos en un pequeño estudio de danza situado en el madrileño barrio de Carabanchel, al sur de la capital española. Un ambiente festivo se desarrolla. Aunque sea mediodía, hay velas encendidas en los bordes de la sala que se reflejan en los espejos. Hay un grupo de personas reunidas, que hacen el coro de una canción conocida, donde el centro de esta melodía es Elena Nikónorova-Petróva. Elena es una de las pioneras que desarrolla el género musical de los romances rusos en España. De manera regular, realiza conciertos entre España y Rusia, llegando a tener bastante audiencia.

Elena Nikonorova


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Los romances rusos han tenido un desarrollo a nivel mundial, donde su popularidad ha sido el resultado de su naturaleza híbrida. Con un origen en la España medieval, este género era una composición lírica de origen popular que se cantaba en lenguas romances. De hecho, el género no fue introducido en Rusia sino hasta el siglo XIX. Los primeros romances que se cantaron estaban en francés, y tuvieron tanto éxito que, de pronto, algunos compositores empezaron a crear sus propios romances en ruso. Así, surgieron dos modalidades: los romances clásicos, creados por compositores de la talla de Tshaykovsky o Glinka; y los urbanos, que surgieron en la calle, a partir de la tradición popular o literaria.

Con toda esta tradición, Elena ha evolucionado este género adaptándolo al público actual. Con una agenda personal muy completa, que embarca no solo su carrera musical, sino también su pasión por el teatro y su vida familiar, nos ha dedicado un rato para responder a algunas preguntas.

Por qué decidiste venir a España?

Porque era joven y tenía ambición por conocer el mundo. España siempre me había llamado la atención, en especial por su cultura musical. Creo que el destino me ha traído hasta Madrid. Llegué hace siete años y empecé a trabajar en una tienda de materiales de cocina, pero pronto me di cuenta que hay algo más. Este fue el primer paso, que fue el más importante. En realidad, estudié para ser profesora de primaria, pero sentí que no era lo mío. De hecho, lo intenté en Madrid, ya que amistades mías me recomendaron dar clases de ruso, pero yo no me ubicaba en esto. Tomé la decisión de acudir a clases de canto, algo que siempre me había atraído y nunca tuve la oportunidad de hacer en Rusia. Este fue el momento en el que escuché mi corazón, sentí la magia y encontré el amor.

Cómo logras ser tan positiva?

Para mí no existe lo negativo, siempre busco lo positivo. Con el amor se consigue todo. Amo lo que hago, me forma como persona y me permite mencionar una expresión magica, la cual es “compartir”. Yo canto lo que realmente siento, soy fiel a mí misma. El mayor regalo de esto es poder ayudar a los demás. Un ejemplo de ello es un episodio que tuve en mi último viaje a Rusia. Estaba en la Plaza Roja, cuando tomé la decisión de ponerme a cantar ahí en medio. Siempre había querido experimentar el sentimiento de tocar en la calle. Es como si estuvieras en un escenario frente al mundo. La primera sensación que tuve, fue que se me puso la carne como de gallina. Empecé a tocar la guitarra, sentí que un temblor invadía todo mi cuerpo. Sin embargo, poco a poco, el miedo fue desapareciendo, hasta que empecé a disfrutar la música. El viento soplaba suavemente, podía sentir cómo rozaba mi cara; mi voz se expandía como una onda muy suave. En ese entonces, había una exposición de fotografía en la plaza. Eran unos cuadros enormes que representaban la naturaleza del Cáucaso. Un día, vi como una chica joven de diecisiete años caminaba alrededor de los cuadros, con una expresión perdida en el rostro, al mismo tiempo que lloraba. Yo estaba entonando una canción en gallego que atrajo su atención. Entonces, ella se me acercó y me dijo: “Te lo agradezco, no sabes de lo que me has salvado.” Es la respuesta de por qué hago las cosas, esto me sirve como algo que he hecho para el mundo.

 

Cuando te subiste por primera vez al escenario?

Empecé a actuar con un grupo de música gallego, cuyo repertorio estaba enfocado a la música celta. Esto fue en el año 2005. Me encantó! Era un grupo de jóvenes aficionados llamado Amadian, tenían un fin benéfico y colaboraban con distintas asociaciones. Fue en este tiempo que empecé a estudiar belcanto con el professor Yuriy Emelyanov. También, en aquél entonces, conocí al artista Iván Alejandro, con el que compartí el escenario durante un tiempo. Nuestro programa era muy variado, podía empezar con algún hit de rock melódico progresivo y terminar en un romance ruso. Sin embargo, decidí salir yo sola al escenario. Fue, de esta manera, que comencé a madurar.

Cómo fue tu primer concierto? Cómo fue enfrentar al público por primera vez?

Me acuerdo perfectamente, fue el 14 de mayo de 2010, en la Biblioteca Rafael Alberti. Me habían invitado a realizar tres conciertos, en tres proyectos, la verdad, me quedé bastante sorprendida. Así pues, mi primer repertorio se basó en las canciones de Anna German; con las que, en realidad, me sentí bastante segura. Lo que más tarde tuve que enfrentar fueron distintos conciertos en centros culturales, cuya audiencia estaba compuesta, en su mayoría, por gente mayor. Me acuerdo que, muchas vezes, se podían escuchar los comentarios que decían, tales como “Buah! A ver que nos echan hoy!” Lo tuve que tomar bien. Al final, lograba solucionarlo porque terminaba captando su atención.

Qué diferencia notas entre el publico español y el ruso?

Hice mi primer concierto en Moscú, gracias a la invitación de una amiga. Fue en una biblioteca . Llegué destrozada! Al menos llevaba puesto un vestido bonito! Había pasado una noche fatal en el hospital con mi madre y se me había ocurrido cancelar el concierto. La música y la família para mí están al mismo nivel. A veces tengo que hacer algunos sacrificios, lo que se convierte en una lucha interna muy dolorosa. Con todo esto, la gente que asistió al concierto se mostró bastante receptiva. Finalmente, terminamos cantando todos juntos. Suelo tener igual éxito en España que en Rusia, creo que el buen humor juega un papel muy importante.

Cuando llegaste a España, te resultó difícil aprender el idioma?

En el momento en el que tomé la decisión de venir a España, empecé a estudiar el idioma. Me ayudó mucho mi oído musical, así como mi profesión de profesora. Logré crear mi propio sistema de aprendizaje que me permitió desarrollarme en español y compartir mi experiencia con más gente. De hecho, hay una frase de Paulo Coelho que siempre me ha inspirado “Todos los conocimientos obtenidos, hay que compartirlos.”

Muy característico tuyo, lo de compartir. Todo es compartir!

Sí, es muy importante para mí. Es muy importante compartir el conocimiento.

Tu crees que este término está de moda?

Creo que sí, pero no hay que confundir. Cuando una persona quiere ayudar a otra, tiene que ser algo natural, no forzado. Otra cosa que me agrada mucho, es compartir el escenario. Lo he compartido con bastante gente. Además, me gusta que mi público también se suba conmigo.

Cuando llegaste a España, sentiste un choque cultural muy fuerte?

Yo no miro a la persona, pero sí miro al alma. Todos somos almas que se comunican con otras almas. Esta es una de las lecciones que aprendí en mis classes de Reiki.

Crees que es el ambiente de la sociedad, en España, lo que te hace crear?

Yo creo por temporadas. En este momento, por ejemplo, se me avecinan muchas cosas. En Marzo voy a grabar un programa sobre romances rusos para la TVE, la televisión española.También estoy involucrada en el grupo de teatro de Ángel Gutiérrez, coordinador del Teatro de Cámara Chéjov, en Madrid. Según Ángel, tengo que aprender a actuar en dos meses, para interpretar el papel de Anna Karenina.

Cómo eliges los repertorios de tus conciertos?

Me centro en los romances rusos porque son el mejor vehículo para expresar lo que de verdad soy, a la vez que son una herramienta que me permite descubrirme a mí misma. La letra y el idioma juegan un papel muy importante. Por ejemplo, me encanta el flamenco, pero no me considero la persona apropiada para ello, no se ajusta a mi naturaleza. El ser humano es un mar, un océano con muchos tesoros adentro. Encontrarlos requiere mucho esfuerzo. Uno tiene que descubrirse a sí mismo, creer en sí mismo. En mi caso, tengo que mentalizarme que soy cantante. Uno tiene que ponerse en el papel. Si tu lo tienes claro, todo el mundo lo tiene claro.

Te consideras una persona con una ambición constante?

Me gusta probar de todo. Es bueno probar. Por ejemplo, me gustaría pintar. Hace años, escribí una carta a mí misma, en donde relato cómo me veo dentro de diez años. Es curioso que en la descripción de la sala de mi casa de ensueño, figura un caballete. En realidad, los distintos tipos de arte van unidos. La pintura es música y la música es pintura. Esta es la forma de reflejar mis sentimentos.

Tienes previsto editar un disco?

Es una posibilidad, pero tendría que hacerse con muchos arreglos. Por ejemplo, necesitaría de un guitarrista profesional, yo soy autodidacta, pero todavía no he encontrado a la persona ideal que pueda hacerlo.

Una última pregunta, qué es para ti la música? Qué sentido le das a la música?

Amor, vida, belleza. Es algo totalmente libre. Es una libertad muy potente. Nunca habría descubierto este mundo, si no fuera por mis grandes maestros, a quienes les debo todo. Quiero aprovechar este momento, para darles las gracias. Agradecerle a Yuriy Emelyanov, quien es un regalo de Dios, un verdadero genio. Gracias también a Ángel Gutiérrez, quien es un ejemplo a seguir, con sus ochenta años puede con todo